miércoles, 4 de noviembre de 2020

Después de amor

 Y aquel joven estaba tan roto que hasta los “pedazos” de su alma podían hacer ruido. Su propio silencio hablaba. ¡Un corazón lleno de amor y sin embargo tan vacío! Unos ojos del color de la esperanza…esa que ya había perdido. Cuatro paredes donde “cobijar” su dolor bajo una manta. Un reloj que le recordaba el paso del tiempo. Rodeado de todo el calor de su gente y sin embargo, lleno de frío. Con sus cabellos despeinados, y sin luz propia.

—¿Y esto es el amor? —decía.—

No, querido mío. Se te olvidó poner un “des” delante. Seguí atravesando metas, habrá quien te acompañe siempre. Habrá una luna para vos que se llene de miel algún momento.

Imposible Amor

 De entre todos, me elegiste a mí, y me sentí tocar el cielo. Obviaste mis imperfecciones, lavaste la suciedad que otras manos dejaron en mi piel y no solo no me ponías etiquetas, sino que me las quitabas. Me sentía protegido con vos y estaba seguro de que me amabas, que estábamos hechos el uno para el otro.

Entonces, el cuchillo apareció en tu mano.

Me arrancaste la piel, me cortaste en pedazos, tiraste mi corazón a la basura y te comiste mis restos. Mientras se me iba la vida en esta tortura, comprendí lo que me decía mi amiga, eso de que las manzanas nunca deberían enamorarse de los humanos.