Temés por aquello, por vos, por lo que pasó, por lo que pasará. Por el equilibrio, por el desequilibrio, por el engaño y por la verdad. Por las noches sin dormir y las sonrisas matutinas. Por lo que sabés y lo que no sabés. Porque todo puede ser completamente mejor o desesperadamente peor. Temés por tantas cosas que te bloqueás.
No hacés nada, porque nada te responde... ni tu cerebro ni tu corazón.
¿Y esto que significa? Pues no lo sé...Supongo que es bastante difícil de entender.
Lo que está claro es que nunca será indiferencia.
Una de las características del lenguaje coloquial, es que se habla en 2º persona cuando en realidad quieres hablas en 1º persona…
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