jueves, 23 de julio de 2020

Nunca sabés...

Nunca sabés cuándo van a llegar las balas y el fuego. Nunca sabés cuándo van a llegar las guerras y los terremotos. Nunca sabés cuándo van a llegar los huracanes y las aberturas en las paredes. Nunca sabés cuándo van a llegar las despedidas y los féretros. Nunca sabés cuándo va a llegar el dolor y los errores.

Y es por eso que abrazarnos es siempre la mejor opción, y mirarnos a los ojos, y luchar con ganas.

Nunca sabés cuándo va a llegar el invierno, ni las miradas grises, ni los obstáculos, ni las calles encharcadas.

Nunca sabés cuándo van a llegar las sonrisas, pero si las querés ya, vení conmigo.

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