jueves, 1 de julio de 2021

Memoria

 Aquel amanecer, el miedo nos amordazó a punta de pistola. Desde entonces, tuvimos que tragarnos el dolor que nos produjo la ausencia de mi papá. En nuestra familia se congeló el tiempo, sobre todo el de mi mamá, que no volvió a ser la misma. Con el alma desgarrada, nos tragamos nuestra desesperación. Guardamos silencio de puertas para fuera mientras lágrimas de impotencia y de tristeza nos llovían por dentro.

Tras días de luto en el corazón, mi madre y mis hermanos resignados y llenos de fe, recordamos todo lo bueno que fue en vida, llenos de valor y armonía con la vida misma por el tiempo que nos lo prestó... Aquella herida no ha cicatrizado. Permanecerá latente en todos nosotros hasta que, una vez nos lo devuelva el olvido.

lunes, 3 de mayo de 2021

Cuando el silencio es la respuesta

 

Apareció y desapareció. Se entregó del todo y se llevó todo. Así, sin más. Sin explicaciones, sin palabras. Sin rastro. 


Y se quedó reflexivo. Después de tanto compartido, de ser dos mitades cortadas por el mismo patrón con la oportunidad de unirse, él decidió esfumarse. Como la lluvia torrencial cuando arrampla con lo que tiene a su paso. Lo cierto es que le arrebató todo. Pero no pudo con su alma ni con su esencia, a pesar de no encontrar razones que desvelaran el porqué de su marcha. 


A veces se da y no te corresponden. A veces hablás y obtenés silencio. No encontrés respuesta. De un modo cobarde… pero ahí la tenés.

viernes, 26 de marzo de 2021

¡Te voy a contar qué no soy!

 Basado en los estándares de belleza más comunes que atraen gays te voy a contar qué no soy:

No soy ese chavalo que le gusta bacanalear hasta madrugar en discos y bares de la ciudad, soy un chavalo que disfruta de una buena plática en un bonito lugar que va desde el patio de una casa a una terraza con vista al mar.

No soy el chavalo que es amigo de todos los gays en redes sociales, pero si soy el chavalo que mantiene relación de amigos desde hace quince años y más.

No soy el chavalo popular por andar bailando en las mesas de las discos, pero si soy un chavalo con el que vas a tener muchas conversaciones locas, estúpidas, interesantes y muchos debates interesantes.

No soy el chavalo que se viste para impresionar a la gente ni robarse las miradas, pero si soy una persona que disfruta de verse bien, sentirse bien y estar bien él solo, no por impresionar sino por gusto propio.

No soy el maje que está pendiente de que salga la última canción a media noche de la artista pop del momento, pero si soy el chavalo que le gusta la música con contenido, música basura y todoooo tipo de música que escucha hasta para bañarse.

No soy el chavalo que hace sentir mal a los demás chavalos para sentirse mejor o superior, pero si soy una persona que siempre quiere apoyar a los necesitados.

No soy el chavalo que camina aparentando lo que no tiene, pero si soy el chavalo que viene de una familia de campesinos, y lo lleva con orgullo, y siempre estará agradecido por haber nacido donde nació, y sabe para dónde va.

No soy el chavalo que te ignora para sentirse importante, pero si soy el chavalo que te va a preguntar si estás bien, si comiste o si enfermaste.

Soy más de lo que ves en redes sociales, y lo que no soy, no significa que esté malo en las otras personas, solamente, ¡ese no soy yo!


lunes, 1 de marzo de 2021

No sos vos, soy Yo

 Sometimes things need to end before new beginnings can arise. sometimes people need to brek so they can truly  heal, and sometimes love needs to leave before it can return in a different way. in the way it was always supposed to

De pronto un día te das cuenta que ya no sos el mismo que creías, el mismo que te creían, o el mismo que se imaginan que sos. De pronto estás en ese punto finalmente en la que te das cuenta que sos el resultado de muchos amores y a la vez sos parte la historia de amor de otras personas. En ese punto no queda más que decir gracias.

Pero hay dos tipos de personas siempre; las que usan sus experiencias como excusa para no amar de nuevo, y hay otras que gracias a esas experiencias aprenden a amar con conciencia. Ya te despertás de lo más normal todos los días, no estás esperando un mensaje de buenos días, ni estás pensando que la cama está vacía solo por dormir solo. No tampoco hay notificaciones de mensajes durante el día, preguntando qué cómo te ha ido, que, si ya comiste, o que, si estás bien, y de hecho no hace ninguna diferencia y sos feliz, así.

Aprendés a agradecer cada historia cada punto final que has puesto durante tu proceso de crecimiento y aprendizaje, porque ya para este punto estás más que consciente que no podés ir dejando ciclos abiertos, puertas mal cerradas. Porque después de cierta edad te das cuenta que no vas a conformarte con medios amores. Porque sabés la importancia de amar de verdad y sentirse amado de verdad.

A estas alturas, probablemente hemos dejado muchos corazones rotos, muchas expectativas no cumplidas, y muchas ilusiones dañadas. Pero también has aprendido a no sentirte culpable, porque no depende de vos la felicidad de otra persona, no está en tus manos.

Es tan liberador no tener la presión de regresar una llamada, ni esa ansiedad que se presenta al estar esperando una respuesta durante horas, es enriquecedor  estar finalmente con uno mismo, sin la necesidad de andar buscando a alguien para matar la soledad, porque de hecho no lo considerás como algo malo estar solo, la comodidad que esto te brinda que es de disfrutar solamente de vos mismo, donde solo importás vos mismo, donde sos la prioridad, te das el permiso de quererte, de consentirte, te llevás al café, te llevás por unas copas con tus amigos, te permitís disfrutar de los perqueños momentos de la vida, que a veces dejás pasar por andar pensando que estás solo, o que tenés algo malo como para no gustarle a alguien.

Dejás de presionarte, dejás de ponerte esa carga encima de que debés estar con alguien, porque todos tienen pareja y vos no, te empieza a valer verga y eso está bien, está bien que te bebás tus cervezas vos solo, que te pongás a leer, o que simplemente intentés algo, aunque no lo logrés al menos lo intentaste, intentás hacer ejercicio, intentás ir a nadar, intentás hacer dieta, intentás hacer yoga, y sino resulta, pues qué más da, no sos una planta que no se vaya a mover, podés hacer lo que querrás si tenés curiosidad y ganas de hacerlo.

Empezás a estar más consciente que no cualquier cosa te va sacar de onda, y justo allí empezás a pensar en esas personas que has besado, que has abrazado y que has conocido durante todo este tiempo, y sabés que de alguna manera u otra te cambiaron, llevás piezas de ellos, algunos que ya no guardás incluso, pero que en algún momento fueron piezas importantes.

Pero de repente regresás a tu aquí y ahora, y descubrís con cierta satisfacción que no cambiarías nada de tu presente ni un solo segundo de ese pasado que has aprendido a soltar y dejar de cargar a cuestas. Porque si bien es cierto que en ese pasado hubo cosas buenas, también es cierto que hubo cosas de las cuales es mejor no hablar. Sin embargo, fueron precisamente esas circunstancias oscuras, las que te hicieron crecer y madurar hasta convertirte en la persona que sos hoy. Entonces agradecés y sonreís.

Y posiblemente dentro de toda esta comodidad con tu “vos” presente y tus circunstancias, aún existan algunas dudas. Desde luego no sabés qué vendrá mañana y mucho menos a quién conocerás, pues a pesar de haberte librado de la frenética necesidad de buscar a alguien, muy en el fondo te preguntás cuándo será el momento en el que la vida te vuelva a sorprender con otra historia, donde podás poner en práctica todas las enseñanzas que te han convertido en lo que sos y que morís por compartir con alguien más. Y aun así, eso sigue sin ser motivo suficiente para quitarte el sueño o moverte de toda esa paz que has construido por elección y placer. 

Entonces, terminás tu café y después de ese momento de introspección, decidís que lo mejor es continuar y esperar a que sea el amor, quien te encuentre a través de alguien que como vos, haya aprendido a amar sabiamente, alguien que por fin te haga decirle al oído, “los amores que han pasado ya, no se comparan a vos”.

martes, 9 de febrero de 2021

Y te vas

 Y te vas...


Y te vas porque sabés que no es tu lugar, porque no es ahí.

Y te vas porque sabés que no podés brillar estando con él, porque te opaca en cada momento.

Y te vas porque por dentro estás muerta, porque eres un alma vacía sin rumbo alguno.

Y te vas porque no podés más y te estás matando lentamente.

Y te vas porque comenzaste a sentirte un poco de amor y debes iniciar a darte valor.

Y te vas porque si, porque podés, porque eres fuerte y porque podés seguir sola.

Y te vas con el corazón roto … pero sabés que todo estará bien.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Después de amor

 Y aquel joven estaba tan roto que hasta los “pedazos” de su alma podían hacer ruido. Su propio silencio hablaba. ¡Un corazón lleno de amor y sin embargo tan vacío! Unos ojos del color de la esperanza…esa que ya había perdido. Cuatro paredes donde “cobijar” su dolor bajo una manta. Un reloj que le recordaba el paso del tiempo. Rodeado de todo el calor de su gente y sin embargo, lleno de frío. Con sus cabellos despeinados, y sin luz propia.

—¿Y esto es el amor? —decía.—

No, querido mío. Se te olvidó poner un “des” delante. Seguí atravesando metas, habrá quien te acompañe siempre. Habrá una luna para vos que se llene de miel algún momento.

Imposible Amor

 De entre todos, me elegiste a mí, y me sentí tocar el cielo. Obviaste mis imperfecciones, lavaste la suciedad que otras manos dejaron en mi piel y no solo no me ponías etiquetas, sino que me las quitabas. Me sentía protegido con vos y estaba seguro de que me amabas, que estábamos hechos el uno para el otro.

Entonces, el cuchillo apareció en tu mano.

Me arrancaste la piel, me cortaste en pedazos, tiraste mi corazón a la basura y te comiste mis restos. Mientras se me iba la vida en esta tortura, comprendí lo que me decía mi amiga, eso de que las manzanas nunca deberían enamorarse de los humanos.