lunes, 1 de marzo de 2021

No sos vos, soy Yo

 Sometimes things need to end before new beginnings can arise. sometimes people need to brek so they can truly  heal, and sometimes love needs to leave before it can return in a different way. in the way it was always supposed to

De pronto un día te das cuenta que ya no sos el mismo que creías, el mismo que te creían, o el mismo que se imaginan que sos. De pronto estás en ese punto finalmente en la que te das cuenta que sos el resultado de muchos amores y a la vez sos parte la historia de amor de otras personas. En ese punto no queda más que decir gracias.

Pero hay dos tipos de personas siempre; las que usan sus experiencias como excusa para no amar de nuevo, y hay otras que gracias a esas experiencias aprenden a amar con conciencia. Ya te despertás de lo más normal todos los días, no estás esperando un mensaje de buenos días, ni estás pensando que la cama está vacía solo por dormir solo. No tampoco hay notificaciones de mensajes durante el día, preguntando qué cómo te ha ido, que, si ya comiste, o que, si estás bien, y de hecho no hace ninguna diferencia y sos feliz, así.

Aprendés a agradecer cada historia cada punto final que has puesto durante tu proceso de crecimiento y aprendizaje, porque ya para este punto estás más que consciente que no podés ir dejando ciclos abiertos, puertas mal cerradas. Porque después de cierta edad te das cuenta que no vas a conformarte con medios amores. Porque sabés la importancia de amar de verdad y sentirse amado de verdad.

A estas alturas, probablemente hemos dejado muchos corazones rotos, muchas expectativas no cumplidas, y muchas ilusiones dañadas. Pero también has aprendido a no sentirte culpable, porque no depende de vos la felicidad de otra persona, no está en tus manos.

Es tan liberador no tener la presión de regresar una llamada, ni esa ansiedad que se presenta al estar esperando una respuesta durante horas, es enriquecedor  estar finalmente con uno mismo, sin la necesidad de andar buscando a alguien para matar la soledad, porque de hecho no lo considerás como algo malo estar solo, la comodidad que esto te brinda que es de disfrutar solamente de vos mismo, donde solo importás vos mismo, donde sos la prioridad, te das el permiso de quererte, de consentirte, te llevás al café, te llevás por unas copas con tus amigos, te permitís disfrutar de los perqueños momentos de la vida, que a veces dejás pasar por andar pensando que estás solo, o que tenés algo malo como para no gustarle a alguien.

Dejás de presionarte, dejás de ponerte esa carga encima de que debés estar con alguien, porque todos tienen pareja y vos no, te empieza a valer verga y eso está bien, está bien que te bebás tus cervezas vos solo, que te pongás a leer, o que simplemente intentés algo, aunque no lo logrés al menos lo intentaste, intentás hacer ejercicio, intentás ir a nadar, intentás hacer dieta, intentás hacer yoga, y sino resulta, pues qué más da, no sos una planta que no se vaya a mover, podés hacer lo que querrás si tenés curiosidad y ganas de hacerlo.

Empezás a estar más consciente que no cualquier cosa te va sacar de onda, y justo allí empezás a pensar en esas personas que has besado, que has abrazado y que has conocido durante todo este tiempo, y sabés que de alguna manera u otra te cambiaron, llevás piezas de ellos, algunos que ya no guardás incluso, pero que en algún momento fueron piezas importantes.

Pero de repente regresás a tu aquí y ahora, y descubrís con cierta satisfacción que no cambiarías nada de tu presente ni un solo segundo de ese pasado que has aprendido a soltar y dejar de cargar a cuestas. Porque si bien es cierto que en ese pasado hubo cosas buenas, también es cierto que hubo cosas de las cuales es mejor no hablar. Sin embargo, fueron precisamente esas circunstancias oscuras, las que te hicieron crecer y madurar hasta convertirte en la persona que sos hoy. Entonces agradecés y sonreís.

Y posiblemente dentro de toda esta comodidad con tu “vos” presente y tus circunstancias, aún existan algunas dudas. Desde luego no sabés qué vendrá mañana y mucho menos a quién conocerás, pues a pesar de haberte librado de la frenética necesidad de buscar a alguien, muy en el fondo te preguntás cuándo será el momento en el que la vida te vuelva a sorprender con otra historia, donde podás poner en práctica todas las enseñanzas que te han convertido en lo que sos y que morís por compartir con alguien más. Y aun así, eso sigue sin ser motivo suficiente para quitarte el sueño o moverte de toda esa paz que has construido por elección y placer. 

Entonces, terminás tu café y después de ese momento de introspección, decidís que lo mejor es continuar y esperar a que sea el amor, quien te encuentre a través de alguien que como vos, haya aprendido a amar sabiamente, alguien que por fin te haga decirle al oído, “los amores que han pasado ya, no se comparan a vos”.

1 comentario: