martes, 5 de mayo de 2020

La Felicidad y las Relaciones


Todos en algún momento hemos creído encontrar la felicidad en una relación, hasta que ésta termina.

La mayoría de las veces cuando se está sólo, medita acerca de lo qué es la felicidad. Realmente como he dicho en otras entradas la felicidad está únicamente en uno mismo y únicamente amándose uno mismo va ser capaz de no aceptar menos de lo que uno merece.

Somos seres sociales, hasta aquí no descubro nada nuevo, desde el mismo momento en que nacemos necesitamos crear vínculos con nuestros papas y familia, posteriormente con nuestros iguales creando relaciones de amistad para más tarde crear relaciones de pareja.
No obstante hay aspectos que debemos de conocer y experimentar si queremos tener una relación de pareja sana que nos aporte satisfacción y felicidad.

El formar parte de una pareja es voluntario, es una decisión personal que tomamos en algún momento dado, decidimos unirnos emocionalmente a una persona que consideramos la compañía ideal. Esta disposición debe ser continua y recíproca en la relación ya que el que es libre para estar con otro también lo es para dejar de estarlo. Tener esta idea presente nos ayuda a cuidar la relación y a cuidar del otro.

Para poder respetar al otro hay que aceptar y comprender las diferencias no como algo negativo y que nos separa, si no como algo que ayuda a conocer a la persona con la que compartís tu vida.

El compartir en pareja tiene que ir más allá, tiene una dimensión mucho más grande. El compartir experiencias, sentimientos tanto de pareja como personales, el compartir valores, preocupaciones y temores. En definitiva estar el uno con el otro, siendo eso lo único que tiene importancia en ese momento, esto es lo que le otorga calidad al tiempo compartido.
Para que haya una buena comunicación hace falta que el que hable sea capaz expresarse de forma clara y por parte del que escucha es necesario la habilidad para para encontrar respuestas incluso sin ser dichas, ya que el silencio responde muchas preguntas.

Así mismo no enfocarnos en lo negativo de la persona, y tener la habilidad de valorar las virtudes, costumbres, incluso podrías adoptar de esa personas la cosas buenas, hacerlas propias.

Recordar que el hecho de haber estado solo no signifique que tu vida era desagradable antes de esa relación, para que al momento que esa persona no se encuentre en el panorama, no te hayás perdido a vos mismo, y no te sintás vacío.

Cuando iniciás una relación de pareja no debe estar en nuestra mente como algo sin fín, aunque una vez que se está en ella no podés ver la ruptura como una solución a todos los problemas.

Para ello es necesario conocerse, para saber hasta donde termina la responsabilidad del otro, y cuando empieza la tuya. Solo alguien que se ame no podrá conformarse con poco ni nunca faltarse el respeto con tal de estar en una relación.

Hay cosas que nos hacen los demás y hay cosas que permitimos, y es allí cuando se debe de valorar si eso es lo que realmente te hace feliz y te satisface. No debemos idealizar las relaciones porque eso nos lleva a terminar en relaciones tóxicas, que no te harán feliz a largo plazo.

 Es necesario que se evalúe constantemente, mantener un grupo de apoyo cercano, de tus mejores amigos, y familia.

Ante todo amarse uno mismo.

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