Siempre supe que mi vida y tu vida no tenían un punto de
conexión.
Éramos el agua y el aceite, lástima que ambos nos amábamos más
de lo que deseábamos y dolía no tenerte cerca.
En esta vida ya no, ya no habría besos, caricias ni vía lácteas
que contar; no podría tomar tu mano y gritar cuán feliz soy con vos.
La vida es injusta, porque amarse no debería de ser tan difícil,
debería de ser emocionante, como cuando te veía llegar y el día gris se volvía
soleado y la lluvia de mis ojos se disipaba sin siquiera abrir la sombrilla.
En esta vida ya no seremos 1+1, ni el tú ni yo, ni todas las
cosas cursis que uno le dice a quien ama.
En esta vida, solo seré yo con vagos recuerdos de un amor que
jamás llegó a puerto
No hay comentarios:
Publicar un comentario