"Así como sos nadie va a quererte nunca". Esta frase me la dijo mi amiga un día. Y puede que sea verdad, que nadie me quiera nunca tal y como soy, no lo sé. El problema es que hay alguien que me quiere mucho, muchísimo, tal cual. Y ese alguien soy yo mismo. No es que me guste todo, por supuesto, pero a grandes rasgos me gusta bastante la persona en la que me he ido convirtiendo con el tiempo. Quizá solo me guste a mi y a nadie más en el mundo, pero no sabría ser otra persona. Y creo que no sería capaz de sacrificarme por el amor de nadie.
Es que me genero mucha ternura cuando me miro al espejo por las mañanas y veo un charral de pelo en mi cabeza y una cara de goma increíble. Y me veo guapísimo con uno short, una camiseta y unas chinelas, mucho más que con cualquier atuendo. Creo sinceramente que a pesar de todo la cara lavada me queda mejor que cualquier maquillaje.Y estoy muy orgulloso de haber aprendido a cuidar de mi mismo cuando el mundo se desmorona alrededor. Me abrazaría muy fuerte los días que me da por estar adorable y quiero decirle a las personas que quiero que las quiero mucho, aunque luego no lo haga. Me reprendo poco cuando la gente considera que soy extremista, porque la mayoría de veces para mi no lo estoy siendo. Y me sonrío cuando me veo disfrutar con cosas tan sencillas como cerrar los ojos, levantar la cara y dejar que el sol me caliente en mi cama. Las veces que la cago y me digo lo desastroso que soy mientras me parto de la risa por dentro. Resumiendo: que es que, a pesar de todo, me caigo bastante bien.
Y si ser como soy significa que pasaré el resto de mi vida solo acepto mi destino de buena gana.
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