miércoles, 12 de febrero de 2014

Sin miedo

No esperar nada hace que todo sea más intenso. Yo no esperaba demasiado de este fin de semana y lo he recibido todo. Las risas, las miradas, las visitas inesperadas pero también las esperadas, la música, la complicidad, los abrazos y esa sonrisa imborrable que aún me dura a pesar del bajón de las despedidas. La magia, la maldita magia una vez más.

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